La electrolisis percutánea musculoesquelética (EPM) es una técnica de fisioterapia invasiva que consiste en la aplicación de una corriente galvánica sobre un tejido empleando como medio conductor una aguja de acupuntura. El objetivo que persigue esta técnica es provocar una reacción química (electrolisis) que genere una respuesta inflamatoria que reactive los procesos de reparación tisular del organismo. En medicina humana las principales indicaciones de esta técnica son todas aquellas patologías que conlleven degeneración del colágeno, y también se aplica en el tratamiento del dolor muscular. En fisioterapia equina, su uso se ha desarrollado en los últimos años, especialmente en el caso de tendinopatías y desmopatías. La técnica emplea una corriente unidireccional e ininterrumpida que resulta dolorosa, por lo que en el caso de los caballos es necesario realizar un protocolo de sedación y bloqueo perineural previo. Además es recomendable aplicar la técnica de manera ecoguiada para mayor precisión y eficiencia del tratamiento, y por razones de seguridad para el paciente. El uso de la EPM en fisioterapia equina se ha desarrollado notablemente en los últimos años, aunque aún existe un vacío bibliográfico en la investigación de sus efectos en caballos.

