Las extracciones de molares han experimentado avances importantes en los últimos 10 años, principalmente un alejamiento de los procedimientos quirúrgicos invasivos tradicionales realizados bajo anestesia general y una tendencia hacia las técnicas mínimamente invasivas de precisión guiadas por imagen. Los últimos 10 años han visto el desarrollo de cámaras endoscópicas orales de alta calidad, sistemas de radiografía digital compactos portátiles y ligeros y de la tomografía computarizada (TC), que permite planificar los procedimientos con gran precisión y llevarlos a cabo bajo guía endoscópica. Los beneficios de los procedimientos mínimamente invasivos realizados con el caballo en estación son: reducción de las tasas de mortalidad perioperatoria, de las complicaciones posquirúrgicas y, por lo general, del coste. Algunos cirujanos siguen llevando a cabo estos procedimientos bajo anestesia general, pero en línea general es cada vez menos frecuente. Esta evolución en los procedimientos mínimamente invasivos ha sido posible gracias a una mejor comprensión de la anatomía, de las patologías dentales, de la investigación y al enfoque preventivo sistemático de la odontología equina.

