El avance en la medicina veterinaria, junto con el cambio del modo de empleo del caballo, son responsables de que su índice de supervivencia haya aumentado significativamente en los últimos años. Se han descrito variaciones fisiológicas y anatómicas en el caballo asociadas al envejecimiento y que pueden afectar a la manera en que sus requerimientos básicos son cubiertos, como son la disminución de la capacidad de digestión y absorción o una mala condición de la dentición y otras causas que alteran la capacidad de masticación. No todos los caballos van a presentar todas las variaciones y no existe una edad predeterminada a la que un caballo es considerado geriátrico. La edad no puede ser el único factor determinante para plantear un cambio en el manejo. Algunos de los cambios más frecuentes observables en caballos geriátricos y que pueden beneficiarse de una modificación del plan nutricional son la pérdida de peso y masa muscular, el sobrepeso y la presencia de alteraciones a nivel hormonal y endocrino, especialmente la Disfunción de la Pars Intermedia de la Pituitaria (PPIS). El manejo dietético del caballo geriátrico se centra en mejorar la digestibilidad y proporcionar la ingesta de energía y nutrientes adecuada, aliviando los efectos del envejecimiento en combinación con el tratamiento médico, en caso de que sea necesario. Este artículo pretende establecer las bases del plan nutricional específico recomendado para cada caso con el fin de mejorar el bienestar y calidad de vida del caballo geriátrico.

