La laminitis es un síndrome multifactorial y multisistémico que se ha asociado desde hace años a la nutrición, bien por ser causa primaria desencadenante o por constituir un factor predisponente. El primer caso es resultado de una sobrecarga de hidratos de carbono de almacenamiento o no estructurales (NSC), como son los fructanos, el almidón u otros azúcares simples, debido al consumo excesivo de cereales o de pastos que bajo determinadas condiciones pueden contener niveles elevados de estos nutrientes. El segundo se debe a la combinación entre estos factores nutricionales ambientales (es decir, el consumo de dietas altas en hidratos de carbono no estructurales) y un determinado genotipo o fenotipo en el animal que lo hace especialmente sensible o predispuesto a padecerla (por ejemplo, en el caso de existir alteraciones metabólicas o endocrinas). Por todo ello, un manejo nutricional adecuado puede ayudar a la resolución de los episodios, a su manejo a largo plazo o a evitar su incidencia en casos predispuestos. En términos generales, el objetivo nutricional principal irá destinado a controlar y/o limitar la toma de hidratos de carbono no estructurales en la dieta del caballo y mantener su condición corporal en un nivel correcto. Todo ello combinado siempre dentro de un programa de tratamiento conjunto que incluya el tratamiento médico y de herraje que sea requerido en cada caso.

