La piroplasmosis es una de las enfermedades más importantes para el sector ganadero equino a nivel mundial, debido tanto a los efectos directos de la enfermedad (abortos, enfermedades agudas, etc.) como por su relevancia económica (restricciones de movimiento internacional, coste de tratamientos, abortos, etc.). En los últimos años se ha observado un incremento en la prevalencia de esta patología en todo el mundo, probablemente relacionado con la ampliación de la distribución geográfica de las garrapatas duras portadoras y/o la aparición de resistencias a piroplasmicidas. Si bien existen múltiples opciones diagnósticas, es muy importante para el clínico conocer para qué sirve cada técnica (serológicas versus moleculares) y que cualquiera de ellas puede presentar falsos positivos y negativos. Respecto al tratamiento, es esencial plantear un objetivo adecuado (según el país, la especie de parásito involucrada y el tipo de cuadro que presente el animal), recordando que pueden existir fracasos terapéuticos con cualquier fármaco y los efectos secundarios de cada droga. Por último, en cuanto a los requisitos para exportación, es fundamental conocer las exigencias de cada país de destino previamente a la exportación del animal, así como las medidas a adoptar en aquellos animales positivos.

