El objetivo de todo tratamiento clínico es la recuperación funcional de la lesión, minimizando el riesgo de recidiva. La tradicional creencia de que el reposo absoluto o el descanso en el campo son capaces de curar todas las lesiones, ha dado paso a nuevas técnicas de rehabilitación que dan respuesta a las necesidades de un mercado cada vez más competitivo y exigente. Así, la aplicación de tratamientos médicos, quirúrgicos y de técnicas locales de fisioterapia, se debe complementar con un adecuado programa de rehabilitación dinámica, que asegure la funcionalidad del área lesionada —y del caballo en su conjunto—, y sea capaz de optimizar su estado físico y su capacidad deportiva. El conocimiento preciso de las distintas técnicas de rehabilitación dinámica, sus beneficios y contraindicaciones, resulta clave para establecer pautas de ejercicio adecuadas, que permitan recuperar la función deportiva sin riesgo de recidivas. Cada caballo requiere el diseño de un plan específico que se adapte a su lesión y condición física.

