El análisis de semen convencional viene realizándose desde hace varias décadas y debe incluir: la evaluación de su color y consistencia, la determinación del pH, del volumen libre de gel, de la concentración espermática, estimación del porcentaje de espermatozoides con motilidad progresiva, determinación del porcentaje de espermatozoides morfológicamente normales y un estudio de la longevidad de la motilidad. La evaluación del semen es muy importante para determinar el potencial fértil de un semental o de un eyaculado, así como en el diagnóstico de casos de subfertilidad y/o infertilidad, sin embargo, la mayor parte de los parámetros convencionales de calidad seminal correlacionan moderadamente con la fertilidad o no correlacionan. Dada la limitación de esos parámetros estándar para predecir la fertilidad o identificar sementales subfértiles, junto con el seminograma convencional se realizan nuevos test que nos proporcionan información adicional sobre el potencial fértil del eyaculado y que pueden ser llevados a cabo en centros de referencia como: el análisis de la motilidad mediante sistemas automatizados (CASA), que nos proporcionan una evaluación más objetiva y completa de las características del movimiento de los espermatozoides, la evaluación de la integridad funcional de la membrana plasmática mediante tinciones específicas o tinciones fluorescentes, evaluación de la integridad estructural de la membrana plasmática mediante el test de endosmosis, la integridad del ADN espermático mediante el test SCD y tinciones específicas para evaluar el estatus acrosomal.

