Las úlceras gastrointestinales son un problema común en el paciente equino y se pueden clasificar en función a su localización anatómica en úlceras colónicas o colitis dorsal derecha y síndrome ulcerativo gástrico. Ambos síndromes conllevan diferentes presentaciones clínicas, estrategias de tratamiento y pronóstico. El diagnóstico se basa en la historia clínica, hallazgos gastroscópicos, síntomas, hallazgos en las pruebas de sangre y la respuesta al tratamiento. Las estrategias de tratamiento para el síndrome ulcerativo gástrico se centran en incrementar el pH del estómago mediante la inhibición o neutralización del ácido gástrico, de forma que se cree un ambiente en el estómago que favorezca la resolución de las úlceras, así como el manejo nutricional y del ambiente. La presentación y los hallazgos clínicos en el caso de los potros difieren de los de caballo adulto, y con frecuencia forman parte de un síndrome conocido como síndrome ulcerativo gastroduodenal. El tratamiento más efectivo para controlar la colitis dorsal derecha se centra en eliminar los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), modificación de la dieta, lubricación y protección de la mucosa colónica, y reducción del estrés ambiental. Esta condición puede prevenirse con manejo de la dieta y del ambiente a largo plazo.

